
A medida que los chicos crecen y se van adentrando en la adolescencia se modifican las relaciones entre padres e hijos
Estos últimos se van volviendo cada vez más rebeldes como resultado de que su carácter esta cambiando.
Esto lleva a que la comunicación con ellos sea cada vez menos frecuente y que nos cuestionen todo lo que decimos.
La principal preocupación de los padres es saber que hacer para que pasen este periodo de transición entre la niñez y la juventud de la forma más pacífica posible y disminuir de ésta manera las conductas rebeldes.
La rebeldía se puede definir, para comenzar, como una característica propia de la adolescencia.

Esta se manifiesta en la forma de comportarse de los adolescentes que va desde protestar hasta el enfrentamiento con los padres u aquellas personas que los tienen a su cargo.
Este comportamiento se debe a que el adolescente está buscando independizarse de la relación de dependencia que tienen con sus padres para empezar a vivir como un adulto y llegar así a encontrar su propia identidad.
Pero este proceso se hace difícil cuando choca con los padres y no puede ni siquiera controlar su propio carácter.
Esto se evidencia en las discusiones frecuentes que mantiene con estos y en el descontento y la frustración que le genera la forma en que sus padres lo tratan.

Necesita un cambio de actitud en sus padres, que estos le permitan adquirir su independencia tratándolo como un adulto.
Por este motivo la mayoría de las discusiones entre el adolescente y sus padres serán por el reclamo que el chico hace para adquirir nuevos privilegios como puede ser la extensión del horario de salida, la ropa que se va a poner, el peinado, etc.
Aparte de esto, el adolescente debe luchar con su carácter ya que se encuentra desorientado por las transformaciones que esta sufriendo no solo a nivel físico sino también en sus sentimientos y en su forma de pensar y ver las cosas.
Esta cambiando y todo lo que experimenta es nuevo, esto lo asusta y lo desconcierta por ello pierde el control sobre sus emociones y se revela ante aquello que no conoce y por lo tanto no puede controlar.
Rechaza reglas y normas que él no considera lógicas o le parecen absurdas ó injustas, ya sean sociales o familiares, y se niega a cumplirlas.
Necesita tiempo para dominar su carácter, esta creciendo y está aprendiendo a valorar por sí mismo la realidad de todo lo que lo rodea.
La pregunta es que podemos hacer los padres en esta etapa que resulta tan difícil para ambas partes.
A continuación se dan varias sugerencias para tener una mejor relación con nuestro hijo adolescente y evitar comportamientos rebeldes.

*Ser críticos sólo en lo esencial.
No podemos juzgar ni criticar aquellos aspectos de nuestro hijo que no sean realmente importantes para nosotros, porque sí lo será para él ya que es su forma de identificarse con su grupo de amigos.
Debemos corregirlos en temas realmente importantes como el respeto a los demás, la violencia, el alcohol, cumplir con sus responsabilidades, etc.
Es la mejor manera de evitar discusiones y de que realmente nos escuche.
* No cuestionarse su estado de ánimo.
No darle mucha importancia cuando cambia sus estados de ánimos, ya que esta experimentando emociones y sentimientos nuevos.
También se puede dar que se sienta desganado en todo lo que hace, para evitar esto hay que darle buenos ejemplos y reforzar sus comportamientos positivos.
*Darles responsabilidades.
No es bueno la sobreprotección, hay que dejarlos que se relacionen con sus pares.
Darles responsabilidades para luego pedirles cuentas y no sobreprotegerlos es lo mejor, hay que comenzar a tratarlos como adultos.
*Intentar mantener una buena comunicación.
Esta se debe cultivar desde la niñez para lograr con nuestros hijos una relación basada en la confianza y el respeto.
Hay que intercalar las conversaciones serias y los momentos divertidos con nuestros hijos, buscar ocasiones para hacer actividades con ellos y disfrutar del tiempo que pasamos juntos.
Esto ayudará a que en la adolescencia, sea más fácil entendernos con ellos y se podrán evitar de esta manera muchos comportamientos rebeldes.
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