DELMIRA AGUSTINI
Poetisa uruguaya nacida el 24 de octubre de 1886 y fallecida trágicamente el 6 de julio de 1914.
Hija de inmigrantes italianos, comenzó a componer versos a la edad de 10 años, estudió francés, música y pintura.
Colaboró escribiendo para varias revistas como La Alborada ó Apolo del poeta Manuel Pérez y Curis.
Junto a Julio Herrera y Resissig, Leopoldo Lugones y Rubén Darío formó parte de la Generación del 900.
Consideró a este último su maestro, el cual la comparó con Santa Teresa por su forma única de expresarse como mujer.
En una época en que el mundo estaba dominado por el hombre, ella le infundió a sus poemas una carga de erotismo no vista hasta el momento.
Con un estilo perteneciente a la primera fase del modernismo sus temas hablan de fantasía y de erotismo.

Se inspira en el dios del amor, Eros, el que simboliza lo erótico, para hablar de los placeres carnales en la mayoría de sus poemas y obras literarias.
Su 3cer libro está dedicado a éste dios, Los cálices vacíos escrito en 1913, ya entrando definitivamente el movimiento vanguardista.
El 14 de agosto de 1913 se casó con Enrique Reyes, debido a diferencias conyugales lo abandono un mes y ½ después y el 5 de junio de 1914 se divorcia de éste.
Ese mismo año, un mes después, debido a los celos su ex esposo le dispara y luego se suicida.
Delmira Agustini, la poetisa erótica, muere trágicamente debido a la incomprensión de su forma de ser en una época en que sólo los hombres podían expresarse como ella lo hacía.
Su obra se caracteriza por una fuerte carga erótica. Sus poemas siguen la línea modernista y están llenos de feminismo, simbolismo, sensualidad y sexo.
En 1924 se publicaron en Montevideo sus obras completas.
Entre sus títulos destacan los siguientes:
El libro blanco (1907).
Cantos de la mañana (1910).
Los cálices vacíos (1913).
El rosario de Eros (1924, póstuma).
Los astros del abismo (1924, póstuma).
Correspondencia íntima (1969, póstuma).
POESIA
SERPENTINA
En mis sueños de amor ¡yo soy serpiente!
gliso y ondulo como una corriente;
dos píldoras de insomnio y de hipnotismo
son mis ojos; la punta del encanto
es mi lengua…¡y atraigo como el llanto!
soy un pomo de abismo.
Mi cuerpo es una cinta de delicia,
glisa y ondula como una caricia…
Y en mis sueños de odio ¡soy serpiente!
mi lengua es una venenosa fuente;
mi testa es la luzbélica diadema,
haz de la muerte en un fatal soslayo
con mis pupillas; y mi cuerpo en gema
¡es la vaina del rayo!
Si así sueno mi carne, así es mi mente:
un cuerpo largo, largo, de serpiente,
vibrando eterna, ¡voluptuosamente!
Tu amor, esclavo, es como un sol muy fuerte:
jardinero de oro de la vida,
jardinero de fuego de la muerte
en el carmen fecundo de mi vida.
Pico de cuervo con olor de rosas,
aguijón enmelado de delicias
tu lengua es. Tus manos misteriosas
son garras enguantadas de caricias.
Tus ojos son mis medianoches crueles,
panales negros de malditas mieles
que se desangran en la acerbidad;
crisálida de un vuelo del futuro,
es tu brazo magnífico y oscuro,
torre embrujada de mi soledad.
SONETOS
AMOR
Lo soñé impetuoso, formidable y ardiente;
Hablaba el impreciso lenguaje del torrente;
Era un amor desbordado de locura y de fuego,
Rodando por la vida como en eterno riego.
Luego soñélo triste, como un gran sol poniente
que dobla ante la noche su cabeza de fuego:
después rió, y en su boca tan tierna como un ruego,
sonaba sus cristales el alma de la fuente.
Y hoy sueño que es vibrante, y suave, y riente y triste,
que todas las tinieblas y todo el iris viste,
que frágil como un ídolo y eterno como un Dios
Sobre la vida toda su majestad levanta:
y el beso cae ardiendo a perfumar su planta
en una flor de fuego deshojada por dos.
JUANA DE IBARBOUROU, JUANA DE AMERICA
Poetisa uruguaya nacida en Melo, Cerro Largo el 8 de marzo de 1892/5 y fallecida en Montevideo el 15 de julio de 1979.
Ella decía que nació en 1895, otras fuentes dicen que nació en 1892.

También con su apellido existen con su nombre completo, Juana Fernández Morales ó Morelos de Ibarbourou.
Su seudónimo literario más difundido y conocido por todos es el de Juana de Ibarbourou.
El apellido que adopta es el de su esposo, el capitán Lucas Ibarbourou, con quien contrajo matrimonio cuando tenía 20 años.
De padre vasco español, su madre pertenecía a una de las familias españolas más antiguas de Uruguay.
Sus primeras colecciones de poemas fueron conocidos en toda Hispanoamérica, lo que le dio mucha popularidad.
En 1947 fue elegida miembro de la Academia uruguaya y le fue concedido el premio nacional de literatura en 1959, cuando éste era entregado por primera vez.

Sus obras, centradas en el amor de la maternidad, de la belleza física y de la naturaleza están marcadas por el modernismo.
Estilo modernista tenían sus dos primeras colecciones de poemas, “Las lenguas de diamante” (1919) y “El cántaro fresco” (1920).
Estas colecciones tuvieron repercusión internacional y fueron traducidos a varias lenguas, al igual que otros poemas que les seguirían.
La originalidad de su estilo consistió en unir al rico cromatismo con imágenes modernistas dándole un sentido optimista de la vida, con un lenguaje sencillo, que redunda en una expresividad fresca y natural.
A partir de entonces publicó más de treinta libros, la mayoría de los cuales fueron colecciones de poesía, aunque escribió también memorias de su infancia como Chico Carlo (1944), y un libro para niños (ver Obras).
Su amplia popularidad la hizo merecedora del sobrenombre de Juana de América, el que ella afirmó declarándose “hija de la naturaleza”.
OBRAS
Las lenguas de diamante (1918/9)
Cántaro fresco (1920)
Raíz salvaje (1922)
Ejemplario (1927, libro de lectura para niños)
La rosa de los vientos (1930)
Loores de Nuestra Señora (1934/5)
Estampas de la Biblia (1934/5)
Chico Carlo (1944, cuentos autobiográficos de la infancia)
Los sueños de Natacha (1945, teatro infantil sobre temas clásicos)
Perdida (1950)
Azor (1953)
Mensaje del escriba (1953)
Romances del destino (1955)
Oro y tormento (1956)
Canto rodado (1958)
Los mejores poemas (1968, Antología de su producción lírica)
Juan Soldado (1971, colección de dieciocho relatos)
PUÑADOS DE POLVO
“Por la persiana entornada entra al comedor en penumbra, un rayo de sol matinal. Y por la misma rendija sale a la calle, oblicua hacia arriba, una banda ancha y dorada de moléculas. Parece una legión de bailarines, pues, mirando atentamente, veo que cada uno de los puntitos rubios gira de una manera vertiginosa sobre sí mismo. Si yo supiera física, ¡cuantas observaciones podría hacer ahora! Pero no sé nada más que imaginar y soñar. Y miro con envidia a esa banda de átomos que se va a correr el mundo, llevándose quizás el secreto de todas mis intimidades. ¡Oh granitos de polvo que vais a ver lo que yo no he de mirar jamás: bosques, mares, ciudades, templos, auroras boreales, maravillas! De soplo en soplo, de ráfaga en ráfaga, recorréis la tierra, sorprenderéis el secreto de mil mujeres, y cuando el viento os vuelva a traer otra vez a este lugar, quizás haya transcurrido un gran montón de siglos. Yo no seré ya más que un puñadito de polvo amarillo. Y entonces me iré a danzar y a correr por el mundo con vosotros.”
[De El cántaro fresco]
La Poetisa Ibarbouru, juega un papel relevante dentro del panamericanismo, porque en 1929 fue proclamada “Juana de América” y en 1953 la Unión de Mujeres Americanas, la consagró “Mujer de las Américas”.
El Emblema de la Raza Hispánica, fue desplegado el 12 de octubre de 1933 en España y en varias repúblicas de América Latina.

MARIO BENEDETTI(Paso de los Toros, 1920 – Montevideo, 2009).
Escritor uruguayo.
Mario Benedetti fue un destacado poeta, novelista, dramaturgo, cuentista y crítico, y, junto con Juan Carlos Onetti, la figura más relevante de la literatura uruguaya de la segunda mitad del siglo XX.
En marzo de 2001 recibió el Premio Iberoamericano José Martí en reconocimiento a toda su obra.
Fue Director del Departamento de Literatura Hispanoamericana de la Facultad de Humanidades y Director del Centro de Investigación Literaria en La Habana.
En la obra de Mario Benedetti pueden diferenciarse al menos dos periodos marcados por sus circunstancias vitales, así como por los cambios sociales y políticos de Uruguay y el resto de América Latina.
En el primero, Benedetti desarrolló una literatura realista de escasa experimentación formal, sobre el tema de la burocracia pública, a la cual él mismo pertenecía, y el espíritu pequeño-burgués que la anima.
Realizó varios trabajos antes de 1945, año en que inició su oficio de periodista en La Mañana, El Diario y Tribuna Popular, entre otros.
El gran éxito de sus libros poéticos y narrativos, desde Poemas de la oficina, 1956 y Montevideanos, 1959, se debió al reconocimiento de los lectores en el retrato social y en la crítica, en gran medida de índole ética, que el escritor formulaba.
Esta actitud tuvo como resultado un ensayo ácido y polémico: El país de la cola de paja (1960), y su consolidación literaria en dos novelas importantes: La tregua (1960), historia amorosa de fin trágico entre dos oficinistas, y Gracias por el fuego (1965), que constituye una crítica más amplia de la sociedad nacional, con la denuncia de la corrupción del periodismo como aparato de poder.
En el segundo periodo de este autor, sus obras se hicieron eco de la angustia y la esperanza de amplios sectores sociales por encontrar salidas socialistas a una América Latina subyugada por represiones militares.
Durante más de diez años, Mario Benedetti vivió en Cuba, Perú y España como consecuencia de esta represión.
Su literatura se hizo formalmente más audaz.
Escribió una novela en verso: El cumpleaños de Juan Ángel (1971), así como cuentos fantásticos: La muerte y otras sorpresas (1968).
Trató el tema del exilio en la novela Primavera con una esquina rota (1982).
En su obra poética se vieron igualmente reflejadas las circunstancias políticas y vivenciales del exilio uruguayo y el regreso a casa: La casa y el ladrillo, 1977; Vientos del exilio, 1982; Geografías, 1984; Las soledades de Babel, 1991.
En teatro denunció la institución de la tortura con Pedro y el capitán (1979), y en el ensayo ha hecho comentarios de literatura contemporánea en libros como Crítica cómplice (1988).
Reflexionó sobre problemas culturales y políticos en El desexilio y otras conjeturas (1984), libro que recoge su labor periodística desplegada en Madrid.
En 1997 publicó la novela Andamios, de marcado signo autobiográfico, en la que da cuenta de las impresiones que siente un escritor uruguayo cuando, tras muchos años de exilio, regresa a su país.
En 1998 regresó a la poesía con La vida, ese paréntesis y en el mes de mayo del año siguiente obtuvo el VIII Premio de Poesía Iberoamericana Reina Sofía.
En 1999 publicó el séptimo de sus libros de relatos, Buzón de tiempo, integrado por treinta textos.
Ese mismo año vio la luz su Rincón de haikus, clara muestra de su dominio de este género poético japonés de signo minimalista tras entrar en contacto con él años atrás gracias a Cortázar.
En 2003 Mario Benedetti presentó un nuevo libro de relatos: El porvenir de mi pasado.
Al año siguiente publicó Memoria y esperanza, una recopilación de poemas, reflexiones y fotografías que resumen las cavilaciones del autor sobre la juventud.
También en 2004 se publicó en Argentina el libro de poemas Defensa propia.
Ese mismo año fue investido doctor “honoris causa” por la Universidad de la República del Uruguay.
Durante la ceremonia de investidura recibió un calurosísimo homenaje de sus compatriotas.























16/07/10 at 9:41
Interesante. Muy buena Página Uruguaya. Saludos.